"La tierra que dio a Bolívar, Bello, Miranda, Sucre, y tantos hombres superiores, está llamada a grandes destinos y no equivocará esta vez su camino. El pueblo Venezolano demostrará que tiene mejor sentido que estos vendedores de humo y falsos profetas, que habrán perdido el tiempo, que nunca pudieron ni supieron utilizar con provecho"  ALBERTO ADRIANI

 

 

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Creada el 14 de Abril de 1.991

 

RIF: J-30104177-1

 

 

 

 


Centenario A. Calvani

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Índice

 

Ser para los demás: Homilia en el Centenario natalicio de Aristides Calvani

 

Se inició año centenario de Arístides Calvani

 

La Colección Centenaria “Vida y obra de Arístides Calvani”

 

El Centenario de Calvani (15_01_2018)

 

Mensaje del Dr. Román Duque Corredor:  Presidente de la Comisión Centenario del Natalicio de Arístides Calvani (Video)

 

Instalación de la Comisión Centenario Arístides Calvani

 

La Doctrina Calvani de negociación para la reconciliación y la paz. Discurso del Dr. Duque Corredor


SER PARA LOS DEMÁS

Homilía en el Centenario natalicio de Arístides Calvani

Mons. Ovidio Pérez Morales

La Eucaristía es un compartir que nos congrega a los cristianos para celebrar la muerte y resurrección  de Jesús, quien ofrendó su vida para la liberación de los seres humanos y la unión de éstos entre sí y con Dios, el Unitrino,  que es comunión, amor. Nos congregamos  hoy aquí con ocasión del regalo divino dado a la Iglesia,  a  Venezuela junto  y a otros pueblos en la persona de Arístides Calvani. A él lo encomendamos y  a él nos encomendamos, en la convicción de que goza ya de la plenitud del Reino de los Cielos.

La Palabra que se nos acaba de proclamar nos ayuda a profundizar en el sentido que Arístides imprimió a su existencia y el cual nos ha dejado como legado a multiplicar. Este legado se identifica con lo que  Jesús en la Eucaristía nos recuerda, actualiza y manda: entregar la vida propia en alabanza a Dios y en servicio a los demás. Propiamente hablando al Señor no le quitaron la vida, sino que la dio para que todos fuésemos liberados del mal y tuviésemos vida y vida abundante. En la primera lectura de esta Misa se nos ha dicho: “En esto hemos conocido el amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar nuestras vidas por los hermanos”  (1 Jn 3, 16).  Amar es vivir como ser-para-el-Otro-y-los otros-.

El Evangelio de hoy está tomado de Mateo y es un texto sumamente iluminador  para nuestro comportamiento cristiano, siempre, pero  de modo particular en la actual coyuntura nacional. Este pasaje evangélico (Mt 25, 31-46) contiene la descripción del Juicio Final sobre la humanidad, la cual, según Mateo,  hace Jesús mismo. Esta descripción ofrece varias  peculiaridades muy significativas: 1ª subraya el criterio del juicio divino definitivo sobre los humanos, sobre su salvación o reprobación (Juicio Final); 2ª es Jesús mismo quien define dicho criterio; 3ª la causa de  condenación  son sólo pecados de omisión; 4ª esta omisión consiste en faltas de solidaridad (no cultuales o de otro género), 5ª la insolidaridad se refiere a comportamientos  con respecto de realidades corporales (no a simples sentimientos  o realidades espirituales ), 6ª Cristo se presencializa, identifica,  en “el otro-necesitado”  ( el  otro “es” el Señor). La solidaridad, no queda encerrada en el tiempo, sino que lo trasciende, confiriéndole a la caritas  una dimensión religiosa y eterna. La solidaridad resulta así  un humanismo trascendente. Ciertamente lo que la Biblia dice respecto de juicio divino y conducta moral humana no se agota en este texto de Mateo; hay oros lugares en que se ponen otras condiciones para entrar en el Reino de Dios (cf. 1 Co, 6, 9-10; Col 3, 5-9). El texto y contexto de este pasaje destacan, sin embargo, lo primario y fundamental del amor al prójimo en la relación del ser humano con Dios.       

Arístides Calvani entendió bien lo que significa la dimensión social del Evangelio (fe, Iglesia); cómo no se puede hablar de vida cristiana sin su proyección en la convivencia social, en la polis (comunidad política); cómo el mandamiento máximo de Jesús no se circunscribe a un íntimo sentimiento religioso, a una expresión cultual o a un gesto  de caridad individual, sino que ha de impregnar toda la vida y actividad del cristiano, partiendo de la propia familia y del  entorno inmediato hasta alcanzar en lo posible la comunidad internacional. Nos dice el Concilio Plenario de Venezuela en su documento sobre Iglesia y nueva sociedad: “Los cristianos no pueden decir que aman, si ese amor no pasa por lo cotidiano de la vida y atraviesa toda la compleja organización social, política y cultural”.

Arístides percibió de modo muy claro esta dimensión social y amplia de la fe y actuó en consecuencia. Murió en un país por cuyo afianzamiento democrático trabajó y en su agenda tenía, al regresar de Guatemala, el  participar en las Segundas Jornadas  Fe y Cultura en Coro, que tuvieron como título “Evangelio y nueva sociedad”. Ese punto de agenda póstumo lo pongo de relieve en la semblanza que hago de Arístides en Protagonistas de Iglesia y mundo (Ediciones Paulinas, Caracas 1990), la cual tiene como  título Cristiano en el mundo. Esto fue Arístides, a quien la Iglesia en Venezuela debe exhibir y venerar como modelo de “laico católico”,  caracterizado por el Concilio Vaticano II (LG 31)  como cristiano, que, por el bautismo participa en el Pueblo de Dios de la misión profética, sacerdotal y real de Cristo  y la ejerce en la Iglesia y en el mundo con  peculiaridad secular. La especificidad del laico es su inmersión en las realidades temporales, mundanas, para asumirlas y orientarlas en sentido dela Buena Nueva. El laico es así  ciudadano de dos mundos; peregrina comprometidamente en la historia, anhelando y preparando en ésta  la plenitud del eterno. El laico es, por tanto, un personaje dinámicamente “bifronte” (no en sentido esquizofrénico sino integrado, armónico). Hombre de Iglesia, en cuya comunidad toma parte, y de mundo, en cuya construcción contribuye, siendo esto último, sin embargo, lo que lo caracteriza propiamente como laico.    

Para Arístides, convencidamente laico, no era algo raro o  sobreañadido, por consiguiente, el moverse  con naturalidad como cristiano en asambleas sindicales, mítines partidistas, clases universitarias y círculos diplomáticos. Más aún, lo consideraba  conveniente u obligante. Esto nos recuerda  la unidad de vida que guardaba un Tomás Moro en la Inglaterra de los quinientos. Oración individual, práctica sacramental, convivencia  conyugal y familiar, ajetreo profesional,  servicio social y compromiso político se tejían  en él para formar una armonía, una coherencia, existencial cristiana.

No olvido mi primer encuentro con el Dr. Calvani en Caracas, cuando yo, recién llegado del Táchira, contando diez y seis años y cerca de concluir el preuniversitario de entonces, me asomaba a compromisos en el campo social y político. Justo entonces Arístides me acompañó en iniciales emprendimiento y ya desde entonces pude apreciar sus valores humanos cristianos. Era un maestro en el sentido más hondo de la palabra, que envuelve palabra y testimonio.

Arístides se esforzó en encarnar de modo coherente y ejemplar el amor de Cristo en su vida privada y pública. Con gran fe y profunda humildad, con notable espíritu de servicio y desprendimiento, especialmente hacia los más necesitados; con honestidad a toda prueba y gran responsabilidad; con agudo sentido del bien común en sus expresiones locales y globales; con fe y convicciones firmes pero enraizadas en un espíritu comprensivo y dispuesto al diálogo. Hombre de justicia y paz. Es la razón por la cual no pocos estiman oportuno y necesario continuar los pasos ya dados hacia un proceso de canonización, junto con su Adelita que lo acompañó en vida y  muerte, unidos profundamente en Dios Amor. Los dos y sus hijas Graciela y María Elena nos acompañan desde el cielo en esta Santa Misa.

No podría concluir esta homilía sin señalar algunas interpelaciones que el hacer memoria de Arístides plantea en esta hora venezolana:

a los laicos, extra grande mayoría en la Iglesia,  para que asuman con coraje, desde el Evangelio y propiciando la mayor unidad, el cambio de conducción política que urge el país hacia una convivencia democrática, productiva y solidaria.

a los laicos, para que promuevan su propia formación y la de muchos otros en materia de fe y moral, y en particular en Doctrina Social de la Iglesia, con miras a capacitarse hacia la construcción de una “nueva sociedad” en Venezuela.

a los laicos activos en política y que creen identificarse con esta Doctrina Social, para que superando el anti testimonio de la división y proyectos egoístas o grupales, en un país dividido y con una oposición democrática escandalosamente fragmentada,  aúnen esfuerzos hacia la reconstrucción y ulterior progreso integral del país.

a los laicos para que sobre la base de una  coherencia de fe y vida se empeñen desde su testimonio personal en la evangelización de la cultura en el ámbito social, político y ético-cultural.

La memoria que hacemos hoy de este egregio laico venezolano  sea un canto agradecido a Dios por el precioso  regalo  de  Arístides y Adelita y una petición  a la Trinidad Santísima para que el testimonio de esa santa pareja se multiplique en muchos otros laicos que entiendan y actúen la propia existencia como “ser para los demás”.           

Caracas, 19 Enero 2018

 


 

SE INICIO AÑO CENTENARIO DE ARÍSTIDES CALVANI

I 

Hoy diecinueve de enero se dio apertura al año jubilar del Centenario del Natalicio del ilustre venezolano Arístides Calvani Silva, Ministro de Relaciones Exteriores durante el primer mandato del Presidente Rafael Caldera (1969 - 1974) y brillante catedrático.
La primera actividad fue la celebración eucarística realizada en la Iglesia El Buen Pastor de Boleíta Norte, presidida por el Excelentísimo Monseñor Ovidio Pérez Morales, Arzobispo - Obispo Emérito de Los Teques.
Luego fue celebrado un acto académ
ico en el auditorio de la Universidad Monte Ávila, donde intervinieron los doctores Eduardo Fernández, Presidente del Instituto Internacional de Formación "Arístides Calvani" y Román J. Duque Corredor, Presidente de la Comisión Promotora del Centenario.
En el evento se presentó la colección de folletos sobre la vida y obra de Calvani.
Estaban presentes sus hijos Pedro Pablo y Francisco Calvani Abbo.
Las fotos muestran momentos de la conmemoración.

 

 

 

 


El centenario de Calvani
Por: Luis Xavier Grisanti


Puede afirmarse que la vocación internacionalista del Dr. Arístides Calvani (1918-1986) estuvo inspirada en la travesía vital de sus ancestros, inmigrantes de la isla de Córcega: Erasmo Calvani, Andrés Franceschi y Vicente Grisanti y Julia Franceschi. Ellos integraron la comunidad corsa que tanto aportó a la prosperidad agroexportadora de Paria, como agricultores del cacao y la caña de azúcar (ron) en el siglo XIX.

Su padre, el Ing. Luis Francisco Calvani Grisanti, fue director de la Sala Técnica de Minas y fundador de la Sala Técnica de Hidrocarburos del antiguo Ministerio de Fomento, cuyo titular era el Dr. Gumersindo Torres. Fue cónsul general de Venezuela en Trinidad y Tobago, Boa Vista, Ginebra, Amberes y Bruselas. Su madre, doña Teresa Silva Carranza, provenía de ancestrales familias de Cumaná, cuyo aporte fue crucial en la Independencia.

Algunos se sorprendieron cuando el presidente Caldera designó al Dr. Calvani ministro de Relaciones Exteriores en 1969. Como fundador de organizaciones sociales y sindicatos inspirados en la Doctrina Social de la Iglesia Católica, no pocos pensaron que el jurista y profesor universitario oriental sería ministro del Trabajo. Es opinión compartida por tirios y troyanos que Calvani fue uno de los grandes cancilleres de nuestra historia republicana. Su contribución a la paz y a la democratización de América Central y su liderazgo en el ingreso de Venezuela al Pacto Andino dio un empuje clave a la integración latinoamericana.

Sus breves y memorables discursos en la Asamblea General de las Naciones Unidas y en la OEA, donde introdujo los conceptos de Justicia Social Internacional y del Bien Común Universal, inspiraron a estadistas del mundo a afianzar la convicción según el cual la equidad en la distribución de la riqueza y en el usufructo de la tecnología, dentro y entre las naciones, es la mejor garantía de la justicia y la paz planetarias. Para ello, se requiere un nuevo orden económico internacional, instituciones democráticas sólidas y la protección de los derechos humanos.

El IFEDEC, dirigido por el Dr. Eduardo Fernández, ha preparado, bajo la conducción del Dr. Román Duque Corredor, un programa de actividades para conmemorar el centenario del excelso estadista venezolano.

@lxgrisanti / 15.01.18


 

Video biográfico de Calvani producido por CINESA

 

 

NOTICIAS RECIENTES: NOVIEMBRE 2017

INVITACIÓN MUY EXCLUSIVA

 


 

OFRENDA FLORAL A CALVANI
22.11.17

Las instituciones vinculadas a la celebración del centenario natal de Arístides Calvani

colocaron ofrenda floral ante su estatua, ubicada en la plazoleta noroeste del Centro de Políticas Públicas Ifedec.
Estuvieron presentes sus hijos Francisco, Pedro Pablo y Maribel, al igual que los presidentes del Ifedec y Fundación

Alberto Adriani Eduardo Fernández y Román J. Duque Corredor.


INSTALADA COMISION PROMOTORA
DEL CENTENARIO DE CALVANI

22.11.17

Durante un concurrido acto celebrado en el Centro Internacional de Políticas Públicas (Ifedec) fue instalada la Comisión Promotora del Centenario del ilustre venezolano Arístides Calvani Silva, ex canciller y ardoroso defensor de la democracia.. Las palabras inaugurales estuvieron a cargo del presidente del Ifedec Eduardo Fernández Jiménez, luego de las cuales intervino el presidente de la comisión Román J.Duque Corredor con una amplia disertación sobre la Doctrina Calvani en materia de resoluciòn de conflictos.
El Profesor Pedro Luis Ghinaglia intervino sobre el concepto de la unidad desde la visión calvanista y cerró Francisco Calvani con remembranzas familiares.
El evento, presentado por el Licenciado Nilson Guerra Zambrano, comenzó con la proyección de un video biográfico de Calvani producido por la firma Cinesa.


DUQUE CORREDOR ENTREVISTADO
POR TELEVEN Y GLOBOVISIÓN
22.11.17.

El Presidente de la Fundación Alberto Adriani Román J. Duque Corredor fue entrevistado esta mañana por periodistas de los canales Televen y Globovisión.
Duque habló sobre los singulares aportes brindados a la diplomacia internacional por el Canciller Arístides Calvani, especialmente por su tesis sobre diálogos y acuerdos de paz, al igual que por sus esfuerzos por democratizar los países de América Central.


 

Mensaje del Dr. Román Duque Corredor, Presidente de la Comisión Centenaria del Natalicio de Arístides Calvani,

Clic en la imagen para ver el video


 

LA DOCTRINA CALVANI DE NEGOCIACIÓN PARA LA RECONCILIACIÓN Y LA PAZ.
Román J. Duque Corredor *


La Comisión del Centenario del Nacimiento del Dr. Arístides Calvani, creada en el mes de junio, de este año, agradece su presencia en este Acto de su instalación formal, como inicio de la Programación “Pensamiento, acción y obra de Arístides Calvani: el Apóstol de la Democracia y Canciller de la Paz”, con la que se quiere no solo homenajearlo, sino principalmente perpetuar su memoria, porque como valor humano, nunca podrá ser olvidado y porque, en la historia de Venezuela y en la de América Latina, su vida, por su personalidad integral, de humanista cristiano, representa un “pre” y un “post”, respecto de la democracia, la integración y la paz. Hemos remitido por correo electrónico a los miembros de esta Comisión un Informe detallado sobre la planificación, las actividades cumplidas por el Comité Operativo y sobre los compromisos de la Programación Centenaria, así como de la decisión, consultada previamente, de editar los CUADERNOS COLECCIÓN CENTENARIO“PENSAMIENTO Y OBRA DE ARÍSTIDES CALVANI”, que comprenderá los siguientes temas: 1.- “Calvani, la Política Internacional y, la Democracia”. 2.- “Calvani político y parlamentario”. 3.- “Calvani y la familia”. 4.- “Calvani, la formación en ciencias sociales, la acción social y la participación popular” .5.- “Calvani y, el desarrollo sindical y laboral”. 6.- “Calvani, académico y jurista”. 7.- “Calvani y la formación humanista cristiana”. 8.- “Calvani y, el compromiso cristiano del apostolado” y 9.- “Calvani y la profesionalización de las Fuerzas Armadas”. En esta oportunidad, en razón de haber enviado el referido Informe, no daré lectura al mismo, sino que me referiré a la decisión que adoptó el Comité Operativo, de acoger la propuesta, que en su oportunidad hizo a la Comisión, el tristemente fallecido Ingeniero Filippo Vagnoni, de formular la tesis Calvani de la negociación política como instrumento de resolución conflictos políticos. Con esta decisión, la Comisión quiere vincular a la Programación Centenaria, el recuerdo y la memoria, del Ingeniero Filippo Vagnoni, quien, desde su inicio fue un entusiasta promotor de la celebración del Centenario y uno de sus más comprometidos colaboradores, personalmente, y a través de la Fundación “Rosa y Giuseppe Vagnoni”, que dirigía. El Comité Operativo, consideró que por cuanto la tesis Calvani, antes mencionada, además de comprender un conjunto de principios básicos sobre la paz y los medios para obtenerla a través de instrumentos diplomáticos y jurídicos, tuvo también una acción práctica internacional; es decir, constituía un sistema, se debería promover como “la doctrina Calvani de negociación para la reconciliación y la paz”. Por mi parte, he comenzado a elaborar el contenido material de esta doctrina, en base a sus discursos y escritos sobre estos temas, que quisiera brevemente, compartir con ustedes, en algunos minutos.
En primer lugar, la tesis de Calvani, parte de la idea de un consenso, es decir, de un conjunto de acciones y de actos para lograr un fin. Esto es un acuerdo. En segundo lugar, como proceso Calvani se refería no sólo a un método y procedimiento para el acuerdo, sino fundamentalmente a un marco axiológico que sirva de orientación a las decisiones de los participantes, fundamentalmente, los valores democráticos como valores superiores y el respeto de los derechos humanos, como un orden universal. En tercer lugar, que en épocas de crisis humanitarias, el consenso es un deber ético porque su fundamento es el derecho humano a vivir en democracia, es decir, en paz y en tolerancia. En cuarto lugar, que desde el punto de vista de la eficacia de la institucionalidad democrática, los pueblos tienen el derecho de reclamar el ejercicio de la tolerancia y los poderes públicos la obligación de restablecerla. En quinto lugar, que ciertamente, que no es la vía de hecho o de la fuerza la forma de reconstruir el equilibrio en la democracia cuando ésta está afectada por una crisis institucional. Sino la de generar un consenso entre las fuerzas sociales, si de verdad se quiere reacomodar la ecuación entre gobierno y sociedad como salida a la crisis institucional. Por supuesto, que la doctrina Calvani, tenía en cuenta que toda negociación, para que esta no fuera bloqueada, por su falta de trasparencia y la mutua desconfianza, requiere de determinadas condiciones para que resulte una verdadera negociación. Es decir, que había que contar con agenda, objetivos, método y plazos definidos. Tales consideraciones de la doctrina Calvani, igualmente parte del criterio que este proceso implica, que sectores interesados admiten que existe una crisis que ha de solucionarse mediante un dialogo, como incluso lo ha sugerido el Papa Francisco. Para la doctrina Calvani, de las alteraciones de los elementos esenciales de la democracia, la característica más dramática es la intolerancia y la violencia, y el derecho humano más afectado es el derecho a vivir en paz y en desarrollo económico y social. Es decir, el derecho a vivir en convivencia y en libertad y con justicia. Se trata, entonces, de lograr de verdad un consenso o un acuerdo que asegure el restablecimiento de la institucionalidad y el diálogo democrático, y que permita la reactivación de la economía y la superación de la pobreza de la población en un clima de libertad y de paz. Este acuerdo en el fondo no es sino un acuerdo para la convivencia ciudadana, por lo que la participación de la sociedad civil organizada es fundamental en el proceso de negociación. . En otras palabras, el reclamo del consenso necesario para superar la crisis, se basa, pues, en el derecho humano de la convivencia, que es un valor superior y un fin esencial de la sociedad y del Estado. Vale la pena señalar, que resulta conveniente y de rigor, recordar que en situaciones de graves conflictos, como lo era la centroamericana para Calvani, y es hoy, para Venezuela, que conforme el principio de respeto de los derechos humanos, practicar la tolerancia, para revisar mutuamente decisiones y ceder en posiciones políticas, no significa renunciar a las convicciones personales o atemperarlas, como lo proclama el Artículo 1. 4 de la Declaración de Principios sobre la Tolerancia del 16 de noviembre de 1995 de la UNESCO.
Por otro lado, lo que podría llamarse la axiología y la filosofía Calvani para resolver las crisis de institucionalidad del sistema político, no está de más recordarlas en estos momentos en que la comunidad internacional vuelve a insistir ante el gobierno como ante la oposición de la conveniencia de negociar un consenso para solucionar la crisis institucional de nuestra democracia. Esa axiología y filosofía, concibe como la base del consenso al pluralismo, junto con la ética y los derechos humanos. De modo que están obligados, principalmente, los gobernantes, a reconocer la existencia de una sociedad plural que éticamente es superior a una sociedad uniforme. Y, una forma de manifestar el cumplimiento de ese deber ético, ante el conflicto que afronta el sistema político, es promover el consenso político. Además, que el pluralismo está implícito, en la libertad, la justicia y la igualdad, las cuales no son posibles si se atenta contra el pluralismo imponiendo una sociedad uniforme o monolítica, favoreciéndose la polarización entre los antagonistas. Por otra parte, en segundo término, de acuerdo con la doctrina Calvani, el pluralismo, que es la base para el consenso, parte de la idea que la verdad política, nunca es unilateral y que en materia política no existe un criterio absoluto, sino que hay que atender a la verdad práctica y real, que la da la sociedad. Esa verdad es que la confrontación y la polarización representan un riesgo de violencia y una amenaza para la paz. Asimismo, en su dimensión ética, en tercer término, de acuerdo con la doctrina Calvani, el consenso, como manifestación del pluralismo, tiene sus límites, ya que no es posible defender cualquier cosa, sino la que se justifique racionalmente y la que se conforme con la axiología constitucional. En cuarto término, , con relación a un posible proceso de acuerdo, según esta doctrina Calvani, las condiciones de la negociación han de ser las del llamado “discurso o dialogo ideal”, que reduce las posibilidades de engaño, de ocultamiento, de irracionalidad de los participantes, o de bloqueo, como la de colocar al participante en una condición de inferioridad a la hora de negociar por la interferencia de decisiones sobrevenidas de una parte que agravan el conflicto, pendiente el proceso de negociación. Que exige que los participantes sean plenamente racionales, capaces de abandonar el conflicto y lograr la institucionalización de un acuerdo propicio para una sociedad más justa. Por ello, es importante un esquema de dialogo que acredite la condición de iguales de los participantes, como reconocer al “enemigo” como contraparte del Gobierno, y que permita la figura de unos negociadores o facilitadores, confiables, que aprecien el grado de racionalidad o justicia del dialogo real. Y, que defina “la agenda” y el “orden del día”, que sirva de referencia pública para esa medición y que evite los bloqueos de la negociación. Esa agenda, en el proceso de consenso, serían los temas de negociación.
Desde otro orden de ideas, de los discursos y planteamientos de Calvani, de naturaleza ideológica humanista , se puede extraer el principio que ese diálogo o negociación ideal, supone un núcleo axiológico irrenunciable e indiscutible, representados por valores objetivos, que constituye lo indudable, fuera de cuya circunferencia se penetra en la zona de discusión. Es la idea de un conjunto de círculos concéntricos, que según Gregorio Robles, configura la negociación ideal en un proceso del consenso político. En efecto, el primer circulo esta constituido por lo indiscutible, en nuestro caso, la aceptación de los principios y elementos esenciales del orden democrático, del repudio a la violencia, la convivencia democrática, la vigencia del Estado de Derecho y el respeto a la dignidad de todos los venezolanos. El segundo círculo, incluye los temas respecto de los cuales es posible llegar a un consenso matizando las diversas partes sus posiciones para acercarlas a las de los otros. Y, por último, el tercer círculo que recoge los elementos de valor que han de buscarse para la elaboración del consenso racional o real. Un aspecto crucial de estos diálogos, es el perdón y el arrepentimiento de una y otra parte, bajo el concepto de justicia retributiva, es decir, la que busca la paz mediante la armonía entre la justicia y la reconciliación que ha sido aplicada en procesos difíciles como los acuerdos de paz de Chile, Sudáfrica, Guatemala y el Salvador, y últimamente en Colombia. Por supuesto, que la justicia retributiva no comprende los delitos de lesa humanidad, ni los de narco política, ni los de violaciones graves de derechos humanos.

En Venezuela, en un dialogo ideal para conseguir un consenso real, como solución a un conflicto político, hay que ponderar nuestra actual situación, con una Asamblea Nacional Constituyente ilegítima, porque en la supuesta negociación su reconocimiento es un planteamiento del gobierno, aduciendo que con una nueva Constitución se soluciona la presente crisis política. Al respecto, debe recordarse que es verdad que la Constitución define el marco axiológico y procedimental del proceso de negociación, la cual no puede ser sino la vigente. Sin embargo, como expresa Diego García Belaunde, constitucionalista de la Pontifica Universidad Católica del Perú, que es una premisa falsa que los procesos constituyentes o de reforma constitucional, y su producto final, la Constitución tienen la solución a todos los conflictos políticos. Por el contrario, afirma este constitucionalista, que, por desgracia, no sirven para arreglar nada, pues ellas nunca son fines sino medios . De modo, que si el conflicto político tiene alguna de sus causas en la llamada Constitución Política, otro dato real, en el proceso de discurso o negociación, es lo que Gregorio Robles denomina “ el dialogo ínter sistemático” o “ dialogo post constitutionem “, que afecta no sólo el desarrollo normativo inferior a la Constitución, que debe darse al nivel del Parlamento y en los Tribunales Constitucionales, sino también a la propia Constitución, si se detecta que el modelo político ideal de democracia que recoge no resulta ser en la práctica una democracia real, en cuyo caso se adelantaría el procedimiento para su modificación o enmienda por el proceso de consenso previo. Es decir, que, a mi juicio, y me atrevo a decir, que conforme a los principios democráticos de la doctrina Calvani, que, en un proceso de negociación, el tema del reconocimiento la Asamblea Nacional Constituyente, debería ser objeto de un referendo popular, para que el pueblo sea quien decida si la reconoce o no la reconoce.

Por último, encuentro en el rico y enriquecedor pensamiento del Papa Francisco ideas y principios propios de la doctrina Calvani sobre el dialogo, la mediación, la paz, la justicia, la rehabilitación de la política, la solidaridad, el bien común y la paz social, el dialogo social, la fraternidad, la cultura del encuentro, el rechazo de la cultura del descarte, la dignidad de la persona humana, la corrupción y la colonización ideológica. Hoy día la doctrina Calvani, de origen internacional, es de vigencia en nuestro problema político interno, por cuanto de su sistema , se extraen principios sobre la concientización de la cultura de la reconciliación en un ambiente de gran conflictividad, como lo es el de Venezuela, en el cual la ira tiene justificación, pero donde lo fundamental es la liberación de la situación de la presente situación de opresión y de injusticia, y donde son sujetos fundamentales el gobierno y la oposición y en el cual quienes han sido víctimas no solo tienen derecho a ser escuchadas, sino también la responsabilidad en la búsqueda de la reconciliación a través de la justicia retributiva, que armonice el perdón con el arrepentimiento, puesto que sin una verdadera justicia no se consigue una verdadera paz. Propongo, pues, que en la Programación “Pensamiento, acción y obra de Arístides Calvani: el Apóstol de la Democracia y Canciller de la Paz”, hagamos énfasis en su “doctrina de negociación para la reconciliación y la paz”.
 

*Presidente de la Comisión del Centenario
 

ARRIBA


Instalación de la Comisión Centenario Arístides Calvani


 

 

 

El próximo 22 de noviembre, se instalará en el Centro de Formación y Políticas Públicas Arístides Calvani (IFEDEC), el “Acto Inaugural de la Conmemoración del Centenario Arístides Calvani”.
 

Se dice que 100 años son pocos para hacer historia, pero cuando en esas 10 décadas se tiene un testimonio vivo de quien nació hace un siglo, su vida es historia porque su recuerdo impide olvidarlo. Arístides Calvani, quien nació el 19 de enero de 1918, es parte esencial de la historia de Venezuela. Canciller de la Paz, Apóstol de la Democracia son calificativos de quien, como él, a los 100 años de su nacimiento, sigue presente en nuestra actualidad como venezolano ejemplar, hombre de fe, de convicciones éticas, sociopolíticas, social, docente y magistral. 
El IFEDEC fue una obra destacada de Arístides Calvani, cuya creación en 1962 y, en su desarrollo, puso especial empeño y dedicación y que a partir de su muerte ha llevado su nombre. 
Por ello, su consejo directivo ha decidido realizar un programa conmemorativo del Centenario Natal de Arístides Calvani sobre su pensamiento, obra y religión, el cual ocurrirá en enero del 2018, por lo que se designó una comisión integrada por sus directivos, personalidades, además de sectores vinculados con el Dr. Calvani por su relación familiar, social, su pensamiento político, académico y diplomático. 
Esta comisión fue instalada el pasado mes de agosto y llevará a cabo el desarrollo del programa conmemorativo del pensamiento y acción de Arístides Calvani a nivel nacional e internacional, así como, la divulgación de su obra intelectual. 
Con el programa mencionado, la Comisión Centenario del Natalicio del Dr. Calvani rendirá el homenaje que se merece, como venezolano integral, promotor de la justicia social, de la paz, del pluralismo ideológico y a la ética política ciudadana, social y familiar con el que se le reconoce como Apóstol de la Democracia, a cuya realización invitamos a los diferentes sectores de la sociedad.     
Esta invitación al acto de instalación de la Comisión del Centenario Arístides Calvani, es para el día 22 de noviembre a las 10:00 a.m. en la sede de IFEDEC, salón Ávila, Boleíta Norte, Caracas. Agradeceríamos por razones logísticas, la confirmación de asistencia por el teléfono 0212 2370170 o e-mail: 
hrivas@ifedec.com

 

 

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Última modificación: 12 de Enero de 2018